Luis vivía en una granja. Cada día, cortaba los arboles para leña, especialmente durante el invierno. Su nieto, Juan que tenía 12 años estaba visitando la casa de sus abuelos para unas vacaciones. A Juan le gustaba mucho venir a la casa de sus abuelos. Admiró mucho a su abuelo y quiere ser como Luis. Juan les pidió a sus padres ropa como la de Luis.
Luis y Juan exploraban la granja todo el día- iban de pesca, daban de comer a los animales que vivieron allí y más. Antes de regresaron a casa, tuvieron que cortar la leña. Luis le dio a Juan un hacha para usar. Juan miró Luis cortando la leña y después lo intentó hacer. Los troncos de Luis parecían fáciles y uniforme. Juan notó que cada tronco era lo mismo y cada astilla también era lo mismo.
Cuando Juan lo intentó, sus troncos fueron las mismas como las de Luis. Con cada cortó, unas astillas caían al terreno. Luis informó a Juan que de este tipo de madera, siempre las astillas son las mismas. De ahí.
Luis vivía en una granja. Cada día, cortaba los arboles para leña, especialmente durante el invierno. Su nieto, Juan que tenía 12 años estaba visitando la casa de sus abuelos para unas vacaciones. A Juan le gustaba mucho venir a la casa de sus abuelos. Admiró mucho a su abuelo y quiere ser como Luis. Juan les pidió a sus padres ropa como la de Luis.
Luis y Juan exploraban la granja todo el día- iban de pesca, daban de comer a los animales que vivieron allí y más. Antes de regresaron a casa, tuvieron que cortar la leña. Luis le dio a Juan un hacha para usar. Juan miró Luis cortando la leña y después lo intentó hacer. Los troncos de Luis parecían fáciles y uniforme. Juan notó que cada tronco era lo mismo y cada astilla también era lo mismo.
Cuando Juan lo intentó, sus troncos fueron las mismas como las de Luis. Con cada cortó, unas astillas caían al terreno. Luis informó a Juan que de este tipo de madera, siempre las astillas son las mismas. De ahí.